jump to navigation

October 24, 2002

Posted by Tindriel in La vida.
trackback

11.24

Se me había olvidado lo bien que sabe un desayuno (en mi caso una dosis de cafeína) en la cama, en buena compañía. Me ha devuelto el buen rollo y buena parte del optimismo que había dejado arrinconado en las últimas semanas. Tanto, que ahora no soy capaz de escribir mi reportaje (que debe tener mucha mala leche) y mi jefe me va a matar. Pero no me importa.

Casi no he dormido, tengo la cara hinchada, pero una sonrisa en los labios y una mirada un punto pícara.

Gracias chicos, por hacerlo posible.

Advertisements

Comments»

No comments yet — be the first.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: