jump to navigation

Pesadillas, amistad y otros February 12, 2004

Posted by Tindriel in Yo soy yo.
trackback

16.50

Llevo varios días teniendo pesadillas. Me despierto en mitad de la noche y, sentada en el futón, me fumo un cigarro para calmarme, esperando que así pueda apartar de mí los malos sueños. Hacía mucho que no me pasaba, sobre todo que no me pasaba tantos días seguidos. Ahora, al acostarme tengo miedo de lo que voy a soñar. Y de cómo me voy a despertar. De todas sólo recuerdo dos de ellas. Una, afortunadamente, no se ha cumplido. La otra, en cierta forma sí. Justo el mismo día en que la soñé. A eso se le llama rapidez. Dolió soñarlo, y dolió aún más que se cumpliera. Aunque no tanto como había imaginado. Supongo que he tenido tiempo para ir haciéndome a la idea. Sentí, como en La Reina de las Nievas, que un pedacito de hielo se metía en mi corazón. Y allí sigue, porque no soy capaz de derramar las lágrimas que lo derretirían.

Poco después, otro pedazo de escarcha vino a hacerle compañía. Este más pequeño, porque su procedencia no me es desconocida. Así que ya son dos. Aunque quizás haya otros, más antiguos, que ya ni recuerde.

Earendil habla hoy de la amistad. Bueno, habla de un aspecto de ella, y es curioso, porque yo llevo un par de semanas pensando en ella. En qué es, cómo se siente, cómo se mide, cómo la vivimos cada uno, qué esperamos de ella y cómo nos afecta que existan distintas formas de entenderla. Y da igual el tiempo que estuviera pensando en ella, ahora sé que nunca llegaría a una conclusión. Que, por mucho que pensara, no existe la fórmula mágica que hace que la amistad nunca nos duela. Y que tampoco hay métodos para conseguirla, porque la amistad te la dan otros, casi no depende de ti.

A lo largo de mi vida he tenido momentos en los que he sufrido mucho. Mucho, y por muchas causas. Y el dolor de perder una amistad ha sido siempre de los más grandes. Pero, a pesar de que duele incluso recordarlo, suelo sentirme afortunada por haberlas tenido, aunque sólo fuera un instante.

Hoy odio mi trabajo. No es que no me guste, no. Hoy lo he odiado. Porque han conseguido que haga aquello que me prometí no hacer. Hay un dicho en periodismo que dice que “no debes dejar que una mala historia te estropee un buen titular”. Hoy, esta semana, he roto la promesa de no seguirlo nunca. Y no estoy, en absoluto, orgullosa de ello.

Advertisements

Comments»

No comments yet — be the first.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: