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La amistad March 5, 2004

Posted by Tindriel in Yo soy yo.
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12.14

La referencia en el post anterior a la amistad me he hecho acordarme de algo que llevo tiempo queriendo comentar.

Hace un par de meses, por esas casualidades que tiene la navegación en Internet, acabé en una página que ofrecía recuperar el contacto con ex compañeros del colegio. Por curiosidad me registré, y miré la lista de los que se suponía habían ido conmigo a clase. A algunos no les recordaba, a otros sí, y hubiera preferido no hacerlo, y con otros aún mantenía algo de contacto. pero entre todos había un nombre que me llamó muchísimo la atención. Se trataba de David B. Mi único amigo en la época en que prefería leer en el recreo, o, en el peor de los casos, correr detrás de un balón hacia una portería a jugar con las barbies. Le recordaba con cierto cariño, con esa nostalgia especial hacia los tiempos que (erróneamente) consideramos mejores.

Recordé cómo jugábamos a Indiana Jones, hablábamos de cine o nos reíamos de la cursilería de las niñas. También recordé la patada en toda su virilidad que se llevó cierto día en el recreo (no recuerdo por qué). Y me acordé de cómo poco a poco nos habíamos ido alejando, hasta el punto de que no sabría decir en qué año se fue del colegio.

La nostalgia llegó y se quedó allí el tiempo suficiente como para darme el valor de escribirle un mail. No sabía si se acordaría de mí, y mucho menos qué decirle. Tardó un tiempo en contestar, luego supe por qué, y pensé que no me recordaba. pero no era así. Él también se acuerda de nuestros juegos, de las ganas de ser arqueólogo, denuestras opiniones sobre Spielberg… En este tiempo hemos cruzado muchos mails, y todo ha sido mucho más fácil de lo que pensaba. es como si no hubiera cambiado nada, como si volviéramos a tener 7 años. Nos separamos hace mucho, sí, pero el muro lo derribamos en el tercer mail, cuando empezamos a hablar de sueños no cumplidos, de esperanzas, de tristezas y alegrías. Ahora, 20 años después, hemos descubierto que seguimos teniendo muchas cosas en común, y que hablar sigue siendo fácil. Dentro de poco daremos el siguiente paso, quedar para tomar algo y poder ver su colección de fotografías (he visto algunas y son muy buenas).

20 años después he recuperado una amistad gracias a Internet. Quizás, de otro modo, jamás habríamos vuelto a saber el uno del otro. Pero lo que más me llama la atención, es lo fácil que ha sido todo. La sensación de confianza que nos dan los mails, el saber de forma irracional que quien nos lee nos va a entender, porque ya lo hacía cuando teníamos 7 años y éramos los bichos raros del colegio. ¿Es por eso, por haber sido los excluídos, que ahora podemos recuperar las conversaciones de entonces? ¿O es, sencillamente, que las amistades que forjas en los primeros años son más reales? Se dice que los niños dicen la verdad, quizás tengan razón, y que esa falta de máscaras haga más sencillos y duraderos los lazos que te unen a las personas. Quizás quien te conoció a los 7 años te conocerá siempre.

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