jump to navigation

De la autocompasión March 30, 2004

Posted by Tindriel in Yo soy yo.
trackback

18.50

Sí, me confieso, alguna que otra vez (con más regularidad de la que me gustaría) he caído en este comportamiento.
Sí, lo he hecho, y no me siento orgullosa de ello. Sí, alguna vez me ha parecido más fácil regodearme en lo mal que me sentía que buscar soluciones. En cierto modo, puede que buscara formas de justificarme a mí misma lo mal que me sentía. Darme razones para creer que yo estaba en lo cierto. Puede incluso que alguna vez haya buscado la mirada cómplice de alguien aunque, la verdad es que no lo creo. Pero existe la posibilidad, y no ha de descartarse.
Sí, a veces me he quejado de tonterías (probablemente, como alguien me dijo no hace mucho, para ocultar otras cosas), y otras he magnificado, consciente o inconscientemente, lo que me ocurría.
Hasta ahora me parecía difícil salir del círculo en el que me había metido. Romper con todo y dejar de compadecerme porque tenía razón en hacerlo.
Y no, no me siento orgullosa de haberlo hecho. En absoluto. Pero no voy a quedarme aquí, escribiendo lo mucho que me compadezco de mí misma por haberlo hecho. Voy a hacer algo mejor: voy a cambiar eso. No sé si el comportamiento desaparecerá del todo, pero desde luego que yo pondré todo mi empeño en conseguirlo.
Y creo que, ante todo, hay un primer paso que quiero dar. Y es asegurar, aquí y ahora, que mi vida me gusta. Vale que no se parezca mucho a lo que soñaba de niña. Vale que, si apareciera un geniecillo de una lámpara, cambiaría unas cuantas cosas. Pero el genio no va a aparecer, así que tengo que cambiarlas yo, si es realmente lo que quiero. Ya está bien de esperar algo que todos sabemos que no va a ocurrir.
No tengo pareja, pero, no nos engañemos, tampoco he hecho nada por llenar ese hueco en los dos últimos años. Y tengo grandes amigos que mitigan la soledad. Puede que haya perdido a unos cuantos por el camino, sí, pero he ganado otros. He trabajado por algunas amistades, y sé que ha dado su fruto. Ya es hora de que todos empecemos a disfrutarlo en vez de lamentar pérdidas de confianza que, por otro lado, son más que naturales.
Sí, he tenido un jefe horrible. Pero conseguí plantar cara al problema, pedir el cambio y hacerme valer. Tanto por él como por otros muchos compañeros que cada día me animan. Si bien mi trabajo no es exactamente le que quería, lo cierto es que me da más satisfacciones de las que a veces valoro, como que un señor al que no conozco, me llame desde A Coruña para felicitarme por mi artículo y pedirme que le ponga en contacto con cierta asociación de la que hablo en él (meses después ese mismo señor me llamó para agradecerme esa gestión y contarme cómo, después de casi 60 años, por fin iba a poder enterrar, como él quería, a su tío). He trabajado para poder hacer lo que hago, y no lo hago mal. Sé que si quiero algo tengo que luchar por ello, así que basta ya de quejas si no hago nada por solucionarlo. (Sobre todo basta de decir a los demás lo que tienen que hacer en este terreno si yo me dedico sólo a quejarme).
Y, por último, pero no menos importante, sí, tengo un problema hormonal. Algo que, lejos de ser una completa tontería, no por ello (y por ahora) me deja llevar una vida normal. Puede que tenga que dejar de fumar en unos 3 años, y puede que algunas cosas, llegado el momento, me cuesten más que a los demás. Pero la palabra imposible aún no ha aparecido en mi vida junto a este problema. Queda la esperanza de que si trabajo, de que si realmente pongo empeño (tal y como estoy haciendo ahora), pueda superarlo. Y si no, hay muchas otras opciones.
Así pues, queda dicho. Me gusta mi vida, en general. Y las pequeñas cosas que me molestan puedo cambiarlas, o al menos intentarlo. Me he hartado de quedarme en el arcén, esperando a que algo cambie mi vida, y quejándome de que no llega.
Y sí, lo intentaré. la próxima vez que tenga un contratiempo fuerte, pediré ayuda de la mejor manera que pueda. No va a ser fácil, pero poco a poco lo lograré. Estoy segura.
Cuento con vosotros para que, cuando pierda el norte (que sé que lo haré) me llaméis al orden. Para que, si vuelvo a antiguos hábitos, me lo hagáis ver. Aunque con el tiempo espero ser capaz de darme cuenta yo sola.

Advertisements

Comments»

No comments yet — be the first.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: