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June 29, 2006

Posted by Tindriel in La vida.
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Desde ayer por la tarde comprendo un poco más al insigne Capitán Garfio cuando, cargado del odio que nace del dolor, mascullaba, gritaba o gemía aquello de Odio, odio a Peter Pan. Desde ayer me parezco mucho más al Capitán pirata más temible de los dibujos animados que a su eterno oponente, del que me disfrazaba cuando era niña. Aún no he dicidido reclutar una tripulación y hacerme a la mar, pero me siento como si alguien, en su inconsciencia, me hubiera arrancado la mano y se la hubiera dado de comer a un cocodrilo.

Ayer fui al médico. La buena noticia es que se acabó la espera, los nervios y el agobio. La mala es que tengo una cosa llamada resistencia insulínica, algo que es un poco más grave, porque a nadie le gusta que su insulina sea tan efectiva como un vaso de agua (de chupito) en medio del desierto.

Y lo peor de todo es que no tendría por qué tenerla. Este nuevo desorden, síntoma-consecuencia del desarreglo ya diagnosticado con anterioridad y ayer confirmado, podría o no haber aparecido. Pero sobre todo, de haberlo hecho, debería haber sido dentro de unos años. Y sin embargo ha sido ahora porque el capullo de mi ex ginecólogo me puso un tratamiento que, lejos de aliviar el síndrome, suponía un enorme riesgo de empeoramiento y aceleración de los síntomas.

Genial, ¿verdad? Al principio creí que el nuevo tratamiento que me han puesto (destinado en gran medida al tema insulínico, pero también a los ovarios) era algo que habían descubierto hace unos pocos meses. Pero no es así, se usa desde hace 3 años. Que es lo que llevo yo tomando la píldora (o derivados). Es decir, el tipo siempre pudo elegir otro tratamiento y no lo hizo. Es decir, y exagerando para que se entienda, es como el que va al médico porque tiene una herida que no deja de sangrar, le diagnostican leucemia y le mandan a casa con una tirita porque es lo que se había ido a tratar. En mi caso me medicaron para que mis reglas fueran regulares y de una duración normal, y pasaron del resto de síntomas que podían darse. Hicieron mi vida más fácil en un sentido, pero me la complicaron en otro mucho más grave.

En estos momentos yo también odio a Peter Pan.

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1. Rapunzell - June 29, 2006

Hija, ni que tu ginecólogo y el mío fueran el mismo capullo. La suerte es que yo sólo voy a hacerme la revisión, pero tiemblo de pensar que este imbécil pueda tener que tratarme algo 😦

Una de las puñetas de la medicina actual es que compensa las ventajas de ser universal (en nuestro terruño, vaya) y “protocolizada” con convertirte en materia prima para la máquina, y que acabes sintiéndote la última mona a la hora de tomar decisiones sobre tu cuerpo . A veces bastaría que el diálogo fuera más fluído con los pacientes, simplemente. (Sí, ya sé que me repito como el ajo, pero es lo que hay).

En fin, a ver si al menos mejoras con los nuevos tratamientos.

2. imperator - June 29, 2006

Nuca sé muy bien qué decir en estos casos.

4. Cassandra - June 29, 2006

Estoy ab-so-lu-ta-men-te de acuerdo con vosotras. ¿Por qué tantos médicos tratan al paciente como un estorbo al que se quieren quitar de encima en 5 minutos?

Yo llevo años buscando respuestas a algunos problemas -no muy complejos ni graves- que tengo, y ni caso. Tengo que tirarles de la lengua con sacacorchos en cada visita, y ni por esas. El médico de cabecera me dice blanco, el ginecólogo negro, la otra ginecóloga rojo.

Al final me veo estudiando mi caso por mi cuenta para ver si puedo mejorar mi calidad de vida con un simple cambio de medicación.

La veterinaria del barrio trata a mi gata mil veces mejor que mi ginecólogo a mí 😡

5. Rapunzell - June 30, 2006

Je, el veterinario que estuvo tratando a nuestros gatos durante años se preocupaba más por nosotras (no hablo ya de nuestros gatos, que también, sino por mi madre y yo) que mi ginecólogo.

Claro, que a él sí le gustaba su trabajo, los animales y las personas.

6. Athe - June 30, 2006

Yo hace años que no voy al endocrino. llevo con la diabetes, no se, como 15 años, y superado el estupor inicial de ¿que he hecho yo para merecer esto? me di cuenta de que:

a) no te explican tu enfermedad. Te dicen que tu pancreas no funciona, pero no te cuentan las distintas reacciones que pueden producir los distintos alimentos que puedes ingerir. Baste decir que de tomarte un terron de azucar, a tomarte un terron de azucar diluido en agua va una distancia abismal en cuanto a rapidez de absorcion. Y nadie en ninguna consulta me dijo eso. Puede ser obvio, pero a mi me llevo unos cuantos bajones experimentarlo

b) Peso a lo que les joda a los endocrinos, no vas a estar descrito en ningun libro. Es decir, no pueden cojer el cajon y sacar la “dieta para Athe” por lo que tienen que investigar tus habitos y costumbre para saber que dieta e insulina darte. Logicamente, lo que hacen es darte una dieta y una pauta prefijada para que te adaptes TU, y en muchos casos te joden tu bonita existencia. Si yo hiciera eso en mi trabajo, y le digo a telefonica que para que quiere una aplicacion informatizada con chorropomil bases de datos e interfaces web, que mejor para todos que les de un bloc y bolis de colores a sus empleados, creo que no se lo tomarian a bien

c) al final, recurres a la experimentacion personal para averiguar que te sienta bien, que te sienta mal y en que medida. Vamos, que te conviertes en tu propia cobaya

Jode que plastazo he soltado, es que cuando me hablan de medicos me enciendo.

Animo y si necesitas consejos con el azucar, no dudes en pedirmelo, aunque lo mejor que puedes hacer es verlo por ti misma (y tambien tengo la forma de que consigas una maquinita de controles, si la necesitas y no te la dan)

7. Cassandra - June 30, 2006

Mu fuerte lo tuyo, Athe 😦 Que encima la diabetes es una cosa como para tomársela en serio, y que el endocrino no se moleste en estudiar un poquito tu caso particular…

Yo tenía quistes en los ovarios desde los 15 años. Me mandan hormonas, me desaparecen los quistes, peeeeeeero… la medicación me produce problemas circulatorios (esto lo sé porque he investigado por mi cuenta). Así que lo consulto con el ginecólogo y le pregunto si sigo tomando esa medicación o no. Y me contesta: “Haz lo que quieras”. O_o

Y el neurólogo igual… Ante mis cefaleas, le pregunto qué hacer, y me dice: “Tómate lo que quieras”. Luego me entero de que me estoy machacando el estómago con el ibuprofeno.

Y así con todo, alegría… Luego dicen que nos automedicamos, ole.

Ánimo, chicos, siempre podemos ir al veterinario a ver si nos hace más caso XDDDD


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