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El virus de las entrevistas February 16, 2007

Posted by Tindriel in La vida, Trabajo.
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Llevo trabajando en el mundo del periodismo desde el año 1998, es decir, 9 años. En este tiempo he hecho casi de todo, con más o menos éxito y con más o menos disgusto por mi parte. Y aunque no soy una fan de las relaciones públicas tengo que reconocer que la parte más divertida siempre me ha parecido la de las entrevistas.
He hecho algunos reportajes y/o trabajos bastante aceptables, pero los mejores siempre han ido de la mano de una entrevista, porque al final, conocer al promotor de algo, al que realmente se está dejando el pellejo en lo que sea (empresa, obra de teatro, ópera, concierto…) es lo que te ayuda a valorarlo. Luego será mejor o peor, pero algo que se hace con una dosis elevada de cariño y atención rara vez es malo.
Sin embargo hay una parte de las entrevistas que nunca han sido lo mío, y es la de sentirse impresionada por el personaje que tienes delante. No sé si por las compañías frecuentadas en mi niñez, o por qué, pero el caso es que rara vez me he sentido intimidada. Y lo que es peor, casi nunca he tenido delante a alguien a quien realmente quisiera entrevistar. De hecho nunca. Y no porque no haya tenido la oportunidad, sino por eventos ajenos a mi voluntad.
En 9 años ha habido dos ocasiones, dos entrevistas, que he esperado con verdadero entusiasmo. La primera, en el año 2000, a Nick Park y Peter Lord, creadores de algunos de los mejores cortos de animación, y de mis dos héroes personales: Wallace and Groomit. Me concedieron 15 minutos con ellos cuando vinieron a presentar Chicken Run. Pero después de semanas esperando me puse muy muy enferma. Casi 40 de fiebre y faringitis en pleno mes de agosto. Tuve que mandar a un compañero y llorar en el sofá.
La segunda vez fue la semana pasada, con ese maravilloso grupo argentino que es Les Luthiers. La fiebre que tenía rondaba los 39-40 grados, y la cabeza me daba vueltas, de forma que aunque tenía el cuestionario delante no fui capaz de acabarlo. Se me olvidaba. Lo único bueno fue que, al ser por teléfono, y estar en mi puesto de trabajo como la idiota que soy, esta vez sí pude hacerla. Magro consuelo para una entrevista que debió haber sido mucho mejor de lo que fue.
Veremos si la tercera, cuando venga, es la definitiva y se acaba la maldición del virus de las entrevistas.

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Me pincho y me gusta… o no September 13, 2006

Posted by Tindriel in Trabajo, Yo soy yo.
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Estoy de vacaciones. O debería. Por primera vez en mucho tiempo he podido cogerme un mes entero en unas fechas relativamente normales. El descanso me ha durado una semana, aunque espero que a partir del lunes regrese algo de la calma perdida. O quizás no, ya no sé qué quiero.

A finales de la semana pasada recibí una llamada para colaborar en una nueva revista que tratará un tema del que yo no tengo ni idea: la agricultura en sus muy diversas variedades. Lo dicho, ni idea. Los dos cursos de ídem mientras cursé Veterinaria sirvieron lo mismo que una minúscula gota de agua en el desierto del Sáhara. Llevo una semana estudiando a ratos cosas de las que nunca pensé que escribiría. Asimilando datos, nombres, organizaciones… y hoy me he enfrentado con el teclado para poner en claro todo, y he descubierto que los engranajes de la escritura están más oxidados que mi primera bicicleta, si es que ésta siguiera viva.

Pensé que iba a ser coser y cantar, y claro, llevo 2 horas, he escrito la mitad del texto (3.000 caracteres) y me sobra información. y no sólo eso, parece más el esquema de estudio de un estudiante que un reportaje de verdad. No hay nada desarrollado, todo es muy esquemático, paso por encima de las cosas, salto de un lado a ootro, enlazo de forma vaga unos temas con otros… una joya. Y mientras escribo esto para engrasar o calentar los músculos de la escritura, me pegunto quién narices me mandó a mí aceptar un trabajo en mis vacaciones, como si no hubiera hecho esto ya demasiadas veces…

Pero esta vez sé la respuesta: abrirme un caminito por el que escapar. La única cuestión es que no recordaba lo duro que puede ser ese otro hueco que quiero reabrir. El viernes tengo que estar a las 9 de la mañana en Ciudad Real, lo que significa salir de casa antes de las 7 de la mañana… ¡En vacaciones!

Echo de menos escribir, es cierto. Y nunca pensé que volver fuera tan difícil, pero claro, estoy pagando años de inactividad. Y leo a otra gente y me da envidia. Y sé que debería ponerme en serio, pero no hago más que pensar que estoy de vacaciones. Sin embargo ya es hora de que mi cerebro vuelva de su retiro…

January 12, 2006

Posted by Tindriel in Trabajo.
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2 horas.
120 minutos.
7.200 segundos.

Ése es el tiempo de mi vida que he perdido (hoy) en editar a un gilipollas.

Sí, no estoy de buen humor. Pero se pasará. Sólo necesito otras 2 horas de actividad estimulante. Aunque para eso tendré que esperar un buen rato.

January 4, 2006

Posted by Tindriel in Trabajo, Yo soy yo.
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No aguanto la incompetencia. De verdad que no. Y estoy muy cansada de encontrármela cara a cara cada día en el trabajo. Cada semana la revista en la que trabajo sale a la calle. Y cada semana hay errores de edición en ella. Lo curioso es que el 90% de ellos no son responsabilidad mía. Es decir, son historias que yo no he visto, o que he corregido y alguien me ha corregido después.
Acabo de coger una historia en segunda lectura, es decir, que ya había pasado por un editor. Nada más empezar, dos errores me han golpeado en la cara, directos a la retina: expecies y linguista.
Pero no es solo eso: continuamente estoy corrigiendo nombres, datos, fechas, fotografías… Es cansado. Y no quiero pasar el resto de mi vida haciendo esto.
El otro día mantuve una interesante conversación con Imperator, Rapunzell y Athair sobre este tema (¿por qué será que todas las conversaciones con ellos son siempre interesantes?). Bueno, ellos hablaban y yo escuchaba. No porque no tuviera qué decir, sino porque me costaba mucho articularlo. La conversación giraba en torno a lo que cada uno quería, o no, hacer con su vida. O, mejor dicho, hacer en su vida. A qué le gustaría dedicarse, al menos por ahora, a cada uno de ellos, y por qué habían tomado esa decisión.
Mientras ellos hablaban, yo reflexionaba sobre por qué me dedicaba a lo que me dedico. Y, por triste que parezca, la verdad es que la respuesta es que porque había sido lo más fácil. De pequeña quería ser abogada, de pobres inocentes, más concretamente. Lo cuál habría hecho que me muriera de hambre y de desesperación. A los 16 cambié la vocación y quise estudiar Medicina, pero me faltaron 3 centésimas para poder acceder a la carrera, y en mi casa no querían ni oir hablar de mandarme fuera un año. Así que hice un año de algo que no me interesaba nada: Pedagogía. Luego llegó Veterinaria y Córdoba, y la vuelta a Madrid cuando descubrí que no me interesaba curar las diarreas de caniches presumidos residentes en La Moraleja. Así que me dejé llevar por el empuje de mi madre y acabé en Periodismo, lo que ella quería que estudiara desde que tengo uso de razón. Me fue bien, empecé a trabajar y acabé donde estoy porque eso era más fácil que volverme a arriesgar.
El problema es que ahora estoy en su sitio en el que realmente no quiero estar. Antes no me molestaba tanto, o lo acallaba con más acierto, pero eso ya no basta. No me importa demasiado leer cosas y corregir sus fallos. El problema es lo que leo. Normalmente me pone de mala leche, porque los textos son absurdos, engañosos, faltos de profundidad o análisis, meros refritos de lo que otros han publicado… Y además suelen estar mal escritos (lo que me hace preguntarme por qué ellos triunfan como redactores y yo estoy abocada a convertirme en una sombra en esta redacción).
Durante un tiempo mi única ambición era volver a la redacción. Ya no. No quiero hacer lo que se hace aquí. No quiero hacer el periodismo que se premia en esta y otras redacciones. En realidad en todas las que conozco. Ya me da igual contar la noticia primero, o hacerlo de forma impactante. Me gustaría contar la verdad, siempre, ser objetiva… pero eso no está bien visto.
Así que hace unos meses creí que lo que más podía apetecerme era algo relacionado con la literatura. Y mandé mi CV a un puesto de trabajo que nunca me iban a dar: editora de literatura infantil. Obviamente no me lo dieron, pero descubrí que existía un Master de Edición (orientado a la publicación de libros) con un programa interesante y una ventaja: es no presencial. Leí mal el precio (o estaba mal donde lo consulté) y pedí apoyo económico que, por distintos motivos, no me pudieron conceder. Así que pensé “quizás el año que viene haya conseguido ahorrar”. Y lo aparqué en un rincón, con el riesgo de que la idea no volviera a ver la luz.
Hoy, no sé por qué, he estado trasteando con la idea. Y he descubierto que todo lo que había visto sobre el tema no está bien. Para empezar, es menos dinero. Y, lo que es peor, el curso empieza en Marzo de 2006. Bueno, en realidad es que hay dos convocatorias al año. Sí, lo sé, no es malo en sí, lo malo es que me da mucha rabia perderme una nueva convocatoria. Porque no tengo lo que se necesita para la reserva de plaza ni puedo garantizar (gracias a que me han subido la cuota de la hipoteca) que pueda pagar el resto de las mensualidades. Quizás en octubre de 2006 pueda hacerlo ¿no?

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Después de quejarme del trabajo de mis compañeros, me siento mal. No porque las críticas en sí me hagan sentir mal (aunque no me gustan especialmente, si he de ser sincera), sino porque me acabo de enterar de que el despiste laboral de M. se debe a que su madre está ingresada en el hospital, muy enferma. Tanto, que el médico quiere hablar con toda la familia esta misma tarde. Sé que no tenía por qué saberlo, pero no me sienta bien saber que he hecho una valoración injusta de una persona.

Por otro lado, esta situación tiene otra consecuencia: cuando ella se vaya al hospital, yo me quedaré como jefa de edición. Eso significa que, posiblemente, hoy salga algo más tarde de lo normal. También es posible que ocurra lo mismo mañana, ya que ella no sabe si va a tener una urgencia y, sobre todo, le he dicho que mañana se vaya ella antes, que me quedo yo mirando ferros y demás, que no me importa. He mentido un poco diciéndole que no tenía nada que hacer, pero sé que igual así ella acepta mi oferta y puede pasar más tiempo con su familia. Por otro lado, tal y como han sido estas Navidades (y sabiendo que Athair no iba a poder estar) no creo que realmente me pierda gran cosa. Seguiremos informando

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Por cierto, llevo varios días buscando pinzas portanotas/portafotos sin suerte.

Necesito unas cuantas para la mesa del trabajo, así que si alguien encontrar algunas monas, agradecería cualquier información.

December 28, 2005

Posted by Tindriel in Pasiones, Trabajo.
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‘Are you sure of all this, William?’ she said.
‘Yes.’
‘I mean, some bits – are you sure it’s all true?’
‘I’m sure it’s all journalism’, said William.
‘And what is that supposed to mean?’
‘It means it’s true enough for now.’

The Truth (Terry Pratchett)

Quiero ser profesora de Historia del Periodismo sólo para incluir este libro en la lista de lecturas obligatorias del curso. Enseña más que 4 o 5 años de carrera. Lo digo completamente en serio.

November 10, 2005

Posted by Tindriel in Trabajo.
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Acabo de regresar de la planta E de mi edificio. De firmar mi nuevo contrato. Salvo los interminables minutos que he pasado calculando mi sueldo bruto mensual (para ver si se adecuaba a lo pactado) la verdad es que ha sido fácil y rápido. A partir del 17 de noviembre seré una nueva contratada indefinida de esta empresa (y eso a pesar de que mi contrato actual se termina el 15 de noviembre). Adiós nervios. Adiós incertidumbres y ¡hola vacaciones! Pues sí, porque acabo de rellenar la hojita con mis vacaciones: del 17 de noviembre al 7 de diciembre (aunque en realidad volveré el viernes 9). Mañana la entregaré y será oficial, tendré tres semanas para hacer lo que me dé la gana. Genial

Buenas noticias November 2, 2005

Posted by Tindriel in Trabajo.
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Hoy mi director ha firmado los papeles para mi contrato. No me suben de categoría, pero mi sueldo estará a medio camino entre la que tendré y la que debiera. Aunque no es la situación ideal tampoco es la peor de todas, y me deja con un sabor dulce en la boca al saber que mi jefe ha cumplido lo prometido, y ha hecho todo lo que ha podido.
Me quedan 21 días de vacaciones. 3 semanas completas que me tengo que coger de golpe. Pero no antes de que comience mi nueva etapa, el día 15. Si me lo monto bien tendré muchas vacaciones: or ejemplo, si me voy el 17 acabaría volviendo el día 9, viernes, o si me voy el día 15, volvería el 7 para irme de nuevo el 8 y volver el 9… Cada vez me apetece más tener tiempo libre, aunque no tenga dónde ir. Me apetece estudiar un poco, escribir, leer, investigar… Cosas que puedo hacer perfectamente en casa. Aunque creo que he encontrado un pequeño parche al problema económico de irme de vacaciones, veremos… Y si no hay otra opción: pedir asilo a mi tía, allá en asturias, y pasear, leer y hasta montar a caballo. Aunque tengo que reconocer que la opción de quedarme en casa y dedicar tiempo a un par de ambiciosos proyectos que me rondan me apetece cada vez más. Veremos.

En cualquier caso, buenas noticias.

Competencia October 14, 2005

Posted by Tindriel in Trabajo.
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Es triste ser consciente de que la persona más competente en un puesto de trabajo es, precisamente, la que menos interés tiene por él.
Sí, obviamente estoy hablando de mí.
Hace unos días tuve el honor de compartir jarras de cerveza y raciones con el obispo y la hereje (más referencias, acudir al blog de Imperator). Entre muchos de los temas que se tocaron estaba el de la competencia laboral, que se ilustró, muy alegremente, con algunos de los ejemplos más sangrantes de las jornadas laborales del prelado. Bueno, pues ahora es a mí cuando me toca hacer el gesto del orangután:

Si me miro al espejo ahora...

No merece la pena hablar de ello, la verdad. Son cosas tontas, detalles, pero demuestran que a la gente le da igual hacer las cosas bien, mal o regular (o directamente mal), siempre y cuando reciban su cheque a final de mes. A mí no. Cuando hago algo procuro hacerlo lo mejor posible, me guste o no. No soy especialmente feliz en mi puesto de trabajo, ni quisiera quedarme en él los casi 40 años de vida laboral que me quedan, pero mientras esté en él lo haré lo mejor que sé, como si realmente me gustara lo que hago, como si disfrutara con cada coma que tengo que añadir, o con cada texto que tengo que ajustar.
En mi pueblo algunos lo llaman ser demasiado perfeccionista. Yo lo llamo profesionalidad.

Reunión September 29, 2005

Posted by Tindriel in Trabajo.
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Acabo de salir del despacho de mi director, para hablar de mi renovación. Y lo hago moderadamente contenta. Al parecer hay intención de renovarme, aunque el hecho de que ahora estén negociando los presupuestos hace que no me pueda decir más que eso. Bueno sí, que no hay ninguna queja de mi trabajo, más bien al contrario, y que considera que la sección de Edición es fundamental en estos momentos y lo será más aún en breve. También me ha prometido que si ve difícil la renovación me lo dirá cuanto antes, para que pueda hacer mis planes.
En fin, que sólo me queda mes y medio de esperar noticias, aunque las recibidas hasta ahora son buenas. Sólo falta que Gerencia se dé cuenta de que soy tan necesaria como opinan algunos.

Zimbawe. Enésima parte. September 19, 2005

Posted by Tindriel in Trabajo.
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J. se acerca con paso decidido a la mesa repleta de diccionarios. En sus manos toma la vigésima segunda edición del Diccionario de la RAE, volumen de la L a la Z. Tras mirar con detenimiento una entrada, exclama:

–¡Joder, tiene huevos!
–¿Qué ocurre?– preguntan sus compañeros intrigados.
–Pues que “locuaz” es una persona que habla mucho…
–¡Anda, claro! ¿Qué creías que era?
–Pues todo lo contrario, creía que locuaz era una persona muy callada…

Y yo me sumerjo en un estupor repleto de vergüenza ajena. Así es el sitio donde trabajo. Así es la gente que trabaja en la redacción de un medio de comunicación…