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March 2, 2007

Posted by Tindriel in Noticias.
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Título Preliminar. Artículo 1: 1. España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.

Capítulo Segundo. Artículo 14. Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Capítulo Segundo. Artículo 25. 2. (…)El condenado a pena de prisión que estuviere cumpliendo la misma gozará de los derechos fundamentales de este Capítulo, a excepción de los que se vean expresamente limitados por el contenido del fallo condenatorio, el sentido de la pena y la ley penitenciaria(…).

Sí, es un cabronazo que no se ha arrepentido. Sí, es una persona con la que preferiría que nadie tuviera que cruzarse nunca. Pero tenemos una Constitución que garantiza, o al menos lo pretende, la igualdad entre los españoles. Que propugna que, en igualdad de condiciones, dos personas sean tratadas del mismo modo. Y, nos guste o no, el Artículo 505 de la Ley de enjuiciamiento criminal establece que “los jueces podrán acordar la prisión atenuada cuando por razón de enfermedad del inculpado el internamiento entrañe grave riesgo para su salud”.

Así que sí, es una putada. Y comprendo la rabia de las víctimas y los familiares. Pero vivimos en un Estado de Derecho. Para lo bueno y para lo malo. Y desde luego, egoístamente, preferiría que siguiera siendo así (por la cuenta que me puede traer algún día, que nunca se sabe).

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That’s Just The Way It Is July 27, 2006

Posted by Tindriel in Noticias.
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All day long he was fighting for you
And he didn’t even know your name
Young men come and young men go
But life goes on just the same

And I don’t know why
Why do we keep holding on
I don’t know why
Pretending to be oh so strong
Oh why
Is there something I don’t know
Or something very wrong, with you and me
or maybe

That’s the way it is, there’s nothing I can do,
That’s just the way it is.

They’ve been waiting for word to come down
They’ve been waiting for you night and day
They won’t wait any longer for you
It may already be too late

And I don’t know why…

You see the dying, you feel the pain
What have you got to say
If we agree that we can disagree
We could stop all of this today

It’s been your life for as long as you can remember
But you cannot fight no more
You must want to look your son in the eyes
When he asks you what you did it for

‘Cos all day long he was fighting for you
And he didn’t even know your name
Young men come and young men go
But life goes on just the same

I don’t know why
Why do we keep holding on
I don’t know why
Pretending to be, oh so strong
Oh why
Is there something no-one told me
Or something very wrong, with you and me
or maybe

That’s the way it is, there’s nothing I can do,
That’s just the way it is.

200607121716-1-bomba.jpg

July 29, 2005

Posted by Tindriel in La vida, Noticias, Yo soy yo.
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Hoy los periódicos abren sus portadas con, ¡oh sorpresa!, una buena noticia. Una de esas cosas que nos alegran un poco la existencia. Después de 50 años de ataques, el IRA anunciaba el abandono total de la violencia (redactar esta frase me ha costado más de lo que parece por culpa del interiorizado lenguaje políticamente correcto). Después de 5 décadas, británicos e irlandeses pueden salir a la calle con la confianza de que nada va a pasar. Es cierto que ya llevaban 8 años de tregua, pero el peligro siempre estaba allí, más ahora con las negociaciones paradas y la autonomía de Irlanda del Norte suspendida.
50 años de enfrentamientos. Cerca de 3.000 muertos en total, unos 1.800 atribuidos al IRA. Demasiada sangre, de uno y otro bando, derramada por una idea.
Recuerdo la primera vez que fui a Dublín. Cada mañana desayunaba en el B&B en el que me alojaba y después me encaminaba a la Hugh Lane Gallery. Fue mi primera visita en Irlanda, y allí me enamoré de un cuadro al que visitaba cada día. El mismo día de mi vuelta fui de nuevo al museo, quería despedirme. En la sala, el mismo vigilante de cada día, que me saludaba con amabilidad. Pero esa vez fue distinta, porque no pudo evitar preguntarme qué veía en el cuadro, por qué regresaba cada mañana. Cuando se enteró de que era española la conversación giró, inevitablemente, a ETA y el IRA. El buen señor, afiliado al Sinn Fein, defendía el uso de la violencia. Yo intentaba hacerle entender que estaba absolutamente en contra. En un momento determinado sacó a colación los hechos del Domingo sangriento (14 manifestantes muertos en Londonderry, 1972) como justificación. Y aunque entendía su frustración, no podía compartir su razonamiento. Obviamente nadie convenció a nadie aquel día, pero guardo un buen recuerdo de aquella conversación. Me gustaría estar hoy en Dublín, ir a la Hugh Lane Gallery y brindar con aquel vigilante frente a mi cuadro.
Ójala noticias como esta llenaran las primeras páginas de los periódicos cada día, hasta que no quedara nadie dispuesto a matar en nombre de una idea. Pero hubo alguien que expresó mucho mejor que yo la frustración que supone saber que, allí fuera, sigue habiendo gente dispuesta a eliminar ideas, o realidades, eliminando a aquellos que las defienden.

Sunday Bloody Sunday
I can’t believe the news today
I can’t close my eyes and make it go away.
How long, how long must we sing this song?
How long, how long?
‘Cos tonight
We can be as one, tonight.

Broken bottles under children’s feet
Bodies strewn across the dead-end street.
But I won’t heed the battle call
It puts my back up, puts my back up against the wall.

Sunday, bloody Sunday.
Sunday, bloody Sunday.
Sunday, bloody Sunday.
Sunday, bloody Sunday.
Oh, let’s go.

And the battle’s just begun
There’s many lost, but tell me who has won?
The trenches dug within our hearts
And mothers, children, brothers, sisters
Torn apart.

Sunday, bloody Sunday.
Sunday, bloody Sunday.

How long, how long must we sing this song?
How long, how long?
‘Cos tonight
We can be as one, tonight.
Sunday, bloody Sunday.
Sunday, bloody Sunday.

Wipe the tears from your eyes
Wipe your tears away.
I’ll wipe your tears away.
I’ll wipe your tears away.
I’ll wipe your bloodshot eyes.
Sunday, bloody Sunday.
Sunday, bloody Sunday.

And it’s true we are immune
When fact is fiction and TV reality.
And today the millions cry
We eat and drink while tomorrow they die.

The real battle just begun
To claim the victory Jesus won
On…

Sunday, bloody Sunday
Sunday, bloody Sunday..

Menuda semana July 23, 2005

Posted by Tindriel in La vida, Noticias.
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Me acaban de llamar mis padres, por separado. Mi padre ha tenido un accidente de coche, ha perdido el control y se ha dado con uno que venía de frente. él está bien, aunque el coche parece que ha quedado siniestro total. Además, en el otro coche viajaban un señor, sus dos hijos y su suegra. Él y los dos niños parece que están bien, la suegra creen que tiene el brazo roto.
Yo no puedo dejar de temblar.
Mierda de semana. Mierda, mierda, mierda.

Os va a encantar May 8, 2005

Posted by Tindriel in Noticias, Ser Freak.
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Leído en elmundo.es:
–Obi-Wan se convierte en Darth Vader. (8/5/2005)

April 19, 2005

Posted by Tindriel in Noticias, Telegramas.
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Habemus papam. Los cardenales electores acaban de decidir quién será el cabeza de la Iglesia durante los próximos años. Custodio de la Fe y la Ortodoxia, parece que el Colegio Cardenalicio ha apostado por una cierta continuidad, no en vano era mano derecha de Juan Pablo II. Si bien como no creyente este hecho no me afecta en demasía, como periodista me hubiera gustado poder seguir la noticia de forma más activa. Recuerdo cuando hace unos años viajé a Roma con mi madre y visitamos el Vaticano. Entonces pensé en lo emocionante que sería poder estar allí, transmitiendo noticias cuando se produjera el relevo. Existen una serie de noticias que todo periodista quiere dar, y el resultado de un Cónclave es una de ellas. Son esas noticias de marcado carácter histórico en las que, al menos a mí, me gustaría tomar parte aunque fuera de forma mínima.

Cumpleaños feliz. Después de muchos años se rompió la tradición y pasé un cumpleaños muy agradable. Pequeñas nubes amenazaron tormenta en algún momento del fin de semana, pero supimos dejarlas pasar. Eso sí, la absenta casi pudo conmigo y fue la encargada de acabar abruptamente una noche en la que disfruté cada momento. Incluso cuando me golpeé en la rodilla con una de esas barras de hierro que el Ayuntamiento ha colocado por las calles para impedir que los coches aparquen sobre las aceras.

Preocupación. Por desgracia ayer recibí una mala noticia. Y estoy preocupada. No cambia nada que esté así, pero me siento algo impotente. Me gustaría hacer mucho más por aquellos que lo han dado, o lo darían, todo por verme feliz.

Planes. Algunos se truncan, otros siguen en pie y otros nuevos surgen. De momento este fin de semana me marcho con un grupo de gente a la que hace siglos que no veo. Y tengo muchas ganas.

Hace un año March 11, 2005

Posted by Tindriel in Noticias, Yo soy yo.
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Y yo sigo sin encontrar las palabras…

Sin palabras March 12, 2004

Posted by Tindriel in Noticias.
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13.55

Ayer me sentía incapaz de hablar, de escribir, de convertir en algo mensurable y comprensible los sentimientos que me embargaban. Simplemente no podía hacerlo. Era todo demasiado grande. Tampoco sé si hoy podré hacerlo, pero empiezo a necesitar sacar fuera algo, por pequeño que sea, de lo que empieza a enquistarse.
Ayer tuve un ruidoso despertar, aunque no entendí por qué asta 15 minutos después, cuando la radio empezó a desgranar la historia del horror. Pronto empezó la lucha entre la periodista y la ciudadana asustada. Ganó la primera, aún no sé por qué. Quizás porque empezaba a creerme aquello de que si quieres que algo se haga bien (en este caso que cambiara la forma de hacerse), lo mejor es que lo hagas tú mismo. A quien acuñó esa frase se le olvidó una coletilla: si estás preparado. La calle era un caos. Nadie sabía nada, nadie decía nada. Sólo los efectos más visibles daban idea de lo ocurrido. Los nervios empezaban a adueñarse de todos, a pesar de que unos cuantos, los profesionales de la información tratábamos de mantener la calma, de buscar datos que ofrecer a los demás, de intentar hacer nuestro trabajo de la mejor forma posible para aportar algo de luz en tan sombría mañana. Encontré amigos y conocidos ayer por la mañana, hablábamos en voz baja, fumábamos en silencio y, sobre todo, nos mirábamos con ojos horrorizados pensando sólo en una cosa: “¿por qué?”. Un estallido seco, respingos y algún grito apagado nos devolvieron a una realidad no del todo olvidada, a un miedo que luchábamos por no dejar entrar en nosotros.
Luego llegaron los relatos. Aquello que habíamos visto de lejos emezaba a tomar cuerpo ante nosotros. Yo casi no podía contener las lágrimas de dolor e impotencia y el “¿por qué?” dio paso al “¿cuántos?”. Reunidos en pequeños grupos, en los que nunca faltaba algún miembro de los servicios sanitarios, buscábamos consuelo e intentábamos comprender lo que había ocurrido. Por supuesto en vano.
Y entonces llegó mi fotógrafo. Con decisión me hizo seguirle, quería enseñarme algo. Ójala no lo hubiera hecho. La ceniza depositada en mis ventanas habría sido suficiente para que no olvidara el día de ayer. Lágrimas, náuseas y falta de respiración fueron mis reacciones. Y no necesariamente en ese orden. Me retiré del lugar dispuesta a no describir nunca lo que había visto. Y aguardé, junto a mis compañeros, que llegaran noticias. Pero sólo llegaban coches fúnebres. A la una menos cuarto me retiré del lugar, mi cuerpo, y mi mente, no podían asimilar más horror. Pero a lo largo del día lo siguieron haciendo.
Después de una mañana infame, llegó una tarde horrible, que llegó a su punto álgido cuando, a las siete de la tarde, tuve que ponerme a escribir la crónica de lo sucedido. No me salían las palabras. Los recuerdos se agolpaban, y buscaba la única forma de contarlo que me parecía correcta: con respeto, dolor, rabia y ausencia total de morbosidad. Si no lo conseguí no fue por no intentarlo. Ya entrada la noche me tocó poner texto a las imágenes del día. Enfrentada de nuevo al horror me sentía flaquear, y de nuevo busqué las palabras más adecuadas.
Al llegar a casa, bien entrada la madrugada, no pude dejar de notar que habían desaparecido los universitarios y sus risas. En su lugar, ocupaban las calles un silencio denso y triste, y un olor especial, desagradable, que golpeaba no sólo en la nariz, sino en el corazón.
El murmullo intermitente de las ambulancias y sirenas que resonaban en mi cabeza me acompañaron hasta que caí rendida en un sueño intranquilo. Seguían ahí al despertarme, al igual que la ceniza en las ventanas, las televisiones en la calle y el olor en el aire. Aún hoy sigo llorando.

Malos tiempos April 9, 2003

Posted by Tindriel in Noticias.
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13.19

Tengos más de 200 compañeros trabajando en Iraq. A dos de ellos los conozco, digamos, bastante. A una, por haber trabajado con ella. Al otro, por ser el ex de una amiga. Durante más de 20 días he escuchado las noticias con miedo de que me hablaran de ellos. Hasta hoy no lo han hecho. Pero da igual, porque en 48 horas han muerto otros dos periodistas españoles. A Julio no le había visto en mi vida, pero duele igual. Con Jose había coincidido alguna vez, en algún acto, en alguna noticia que hemos tenido que cubrir. Creo que nunca hablé con él, si lo hice no lo recuerdo. Pero de lo que sí me acuerdo es de que, cuando trabajaba en tv, mis compañeros cámaras sí le conocían. Por lo menos Javi y Rocío. Si ayer al ver las imágenes le reconocí, fue por eso. Porque les recuerdo hablando, colocando su material de trabajo.

Pero da igual que hablara o no con él. Da igual que jamás coincidiera con Julio en ningún acto. Nada de eso importa ya. Porque el dolor también existe. El dolor por el absurdo, por las muertes estúpidas de gente que no ha hecho nada: unos vivir en Bagdad, otros intentar trabajar allí. Ayer el jefe de informativos de Telecinco era muy claro: “no merece la pena perder la vida por la información que hemos dado”. Y tenía razón, no merece la pena. Sé que en los últimos días se ha alabado la profesionalidad de Julio y José. Pero ser profesional no tiene que significar ser temerario. Que no quisieran perder la vida no significa que sean peores periodistas. Yo tampoco quiero que mi vida dependa de un hilo completamente ajeno, y contra el que nada puedo hacer.

En este país muchos periodistas viven amenazados. Sin menospreciarles a ellos ni a su situación, los que me conoceis sabeis lo que opino, creo que en el caso de los corresponsales de guerra el peligro es, a veces, más incontrolado. Más puntual sí (cuando salgan de Iraq pasará), pero contra el que no pueden defenderse. Una vez que el hotel donde se alojan es considerado objetivo militar (y lo comunican 48 horas después de tomar la decisión, casi 24 horas después de haber provocado dos muertos), ya no hay cascos, ni chalecos que sirvan contra los misiles. El peligro no tiene rostro, puede llegar de cualquier sitio, y por eso es quizás más potente.

Sierra Leona, Afganistán, Iraq. Los últimos escenarios militares. En todos ellos ha caído al menos un periodista. De hecho en Iraq ya van 12 en 20 días de combate. Ayer denunciaban que el ataque al hotel Palestina era un crimen de guerra y que debía ser investigado y juzgado. Y yo me río, por no llorar. Porque los mismos que afirman eso dejaron que el Tribunal Penal Internacional se constituyera sin el respaldo de Estados Unidos y, lo que es peor, aceptando que el TPI no tendría ninguna autoridad jurídica sobre ese país. Es decir, los soldados norteamericanos no pueden ser juzgados por el TPI, hagan lo que hagan. Es bonito, o ingenuo, u oportunista, que ahora pidan lo contrario los que entonces encontraron esa circustancia normal, los miembros de la prensa que aplaudieron la creación del TPI sin pararse a medir las consecuencias de que EEUU no lo respaldara.

Pero da igual todo. Nada devolverá la vida a Julio y José. Digan lo que digan. Y a mí no me hace sentir mejor que sus compañeros afirmen que murió cumpliendo con su obligación. Supongo que es una vez más la eterna pregunta que desde primero de carrera me han planteado en la facultad: Presencias un accidente desde tu coche, donde tienes una cámara de fotos, qué haces primero ¿llamar a urgencias o sacar unas imágenes?. Lo siento, yo sigo eligiendo la llamada. Antes que periodista, soy humana. Y estoy segura de que Julio y José también lo eran.

July 12, 2002

Posted by Tindriel in Noticias.
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13.55

Para cumplir con mi ética periodística he de rectificar algo de lo escrito en el anterior “mensaje”. No son 3 hectáreas, sino 13,5. Aún así, sigo opinando lo mismo.