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United 93 October 13, 2006

Posted by Tindriel in Cine.
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A pesar de que hoy es viernes he estado hasta ahora sin nada que hacer en el trabajo. Algo que, por desgracia, se produce cada vez con más asiduidad. Hoy, a falta de series (las novedades me las he dejado en casa por eso de que era viernes y había quedado para comer), me he puesto a ver una película, pensando que aunque no me diera tiempo a terminarla, al menos me iba tachando títulos de mi lista de “Para ver próximamente”. Sin embargo, no tenía en el trabajo un gran abanico de opciones. de hecho sólo tenía 3: Silent Hill –cuyo visionado ya está acordado–, V de Vendetta y la película que finalmente he visto:

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Si bien estaba convencida de que iba a ser una buena película tengo que reconocer que no sabía si tenía cuerpo para verla hoy. Y la verdad, no me he equivocado en ninguno de los dos prejuicios que tenía sobre ella: es buena y es dura. Es buena porque acaba transmitiéndote (casi desde el primer momento) la angustia de los pasajeros de aquel vuelo, de los controladores aéreos, del militar que tiene que suspender un simulacro para atender una emergencia real que se le va de las manos, del supervisor del tráfico aéreo que se encuentra, en su primer día al cargo, con semejante panorama…

No me importa, realmente, si la historia que cuenta (el final) es cierto o no. No me importa si realmente consiguieron reducir a los terroristas o si los derribó un caza americano. Da igual, porque la historia es igual de dramática en cualquier caso. Importa que estuvieron allí, que lo vivieron, y que tomaron la decisión de no rendirse. Y que mientras encontraron la forma de comunicarle a la gente que querían cuánto les querían.

Y es esa misma capacidad la que la convierte en una película dura. algo que ya sabía al ver el nombre del director. Paul Greengrass es todo un experto en la realización de largometrajes que están a medio camino entre la ficción y el documental. Y salvo dos salidas del tiesto –The Bourne Supremacy (2004) y The Bourne Ultimatum (2007)– las verdad es que todas ellas pueden clasificarse como “potencialmente problemáticas”, y es que fue el responsable del guión de Omagh, así como de los siguientes títulos que también ha dirigido él: The One That Got Away (1996); The Murder of Stephen Lawrence (1999) y Bloody Sunday (2002), entre otras.

Curiosamente todas las películas que he visto de este señor me han hecho llorar. Inevitablemente. Y United 93 no ha sido una excepción, por mucho que esté en el trabajo.

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Doctor House (ya quisiera) October 11, 2006

Posted by Tindriel in Varios.
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Lo he intentado, pero no puedo. Cada vez me resulta más difícil superar mis prejuicios, y cada vez me enfurezco más cuando alguno de ellos se confirma o, incluso, se afianza por obra y gracia de alguno de los miembros del tan destacado grupo laboral que los padece: los médicos.

Nunca he puesto en duda ninguno de los diagnósticos que me han hecho, y he seguido a rajatabla las indicaciones que me daban para curarme, paliar síntomas o lo que fuera que tocaba. Y se han equivocado muchas veces, un montón. Pero nunca he pensado que hubiera mala leche o incompetencia absoluta. Claro que me he enfadado cuando he descubierto que me había operado sin necesidad, o cuando, tras dos años de tratamiento, he descubierto que no servía para nada. Aunque siempre acababa pensando que errar es humano y que no había pasado nada irreparable.

Pero he descubierto que ese respeto no es mutuo. Me ha costado un tiempo, pero al fin me he dado cuenta. Los médicos no escuchan. Da igual lo que les digas, ellos sólo tienen en cuenta lo que concuerda con lo que saben. No importa que tú estés diciendo que cuando tienes la fiebre muy alta te duele el dedo meñique, y que lleva haciéndolo desde que tenías 3 años. Si ese dato no está recogido en un manual, no lo tienen en cuenta, te lo rebaten, te lo discuten y lo descartan.

Estoy siguiendo una dieta  destinada , en su mayor parte, regularme el tema del azúcar y hacerme bajar un poco de peso. El lunes acudí a una revisión y descubrimos que, durante la semana, había retenido un montón de líquidos. Perfecto. Cambio de dieta y tan contentos, porque esto funciona así. Pero la nueva dieta no está dando buenos resultados y llevo 2 días con el azúcar descontrolado. Así que ayer, después de una mala tarde-noche, decidí que hoy llamaría a la médico y se lo diría. Cuando finalmente he conseguido contactar con ella le he contado el problema y su pregunta ha sido “¿te has medido el azúcar?”. le he dicho que sí y le he leído la retahíla de números que tenía apuntada en un cuaderno. Y mientras estaba leyéndola me ha interrumpido, con un tono seco: “¿Y por qué te has medido el azúcar?”. Respuesta, porque me encontraba mal y empiezo a conocerme. Le he explicado mis síntomas y como todas las veces que los he experimentado ha significado que o tenía el azúcar muy alta o muy baja (dependiendo del síntoma).
A esto ha seguido una larga discusión sobre el tema, ya que según sus libros no sólo esos síntomas no significaban nada, sino que de hecho para la situación de la subida de azúcar no debería tener ni un solo síntoma. Yo le he dicho que muy bien, que perfecta su teoría, pero que en la práctica a mí me pasaba otra cosa, y que dado que hasta entonces había dado resultado, iba seguir fiándome de mi criterio a la hora de saber si tenía o no que medirme el azúcar (nótese que no le estaba discutiendo la medicación ni nada del tratamiento, sólo el conocimiento de cómo funciona mi propio cuerpo).
Al final me ha cambiado la dieta y me ha pedido que me mida el azúcar en sangre dos veces al día, pero nada convencida de que lo que le estuviera contando fuera verdad.
Y yo me pregunto, ¿tan difícil es de entender que cada uno es de su padre y de su madre y que pueden existir diferencias en las respuestas fisiológicas de dos o más personas? ¿O de verdad es tan imposible que esas diferencias existan?

Una de cal y una de arena October 4, 2006

Posted by Tindriel in Telegramas.
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–Los que soñábamos con tener suficiente dinero ahorrado para nuestro capricho navideño estamos de enhorabuena, si aún no nos acercábamos a la cifra, o de luto, si ya lo teníamos: la PS3 no llegará a las tiendas hasta marzo de 2007. O eso aseguran ahora.

–Acabo de terminarme Cell, la nueva novela de Stephen King, con quien me reencuentro después de muchos años. Me ha gustado y, lo que creo más importante, ha logrado provocarme angustia, una pizca de desesperación y desánimo. Como siempre, me maravilla la capacidad que tiene de construir una historia coherente y hasta cierto punto realista una vez que se acepta un precepto que, además de ser difílmente posible en a realidad, no se explica ni se justifica en ninguna parte. No es más que un detonador que nadie sabe de dónde ha salido y del que la gente no vuelve a preguntarse nada, pero que sirve para poner en marcha lo que él quiere contar, en este caso una historia de supervivencia y esperanza.

–Después de un fin de semana con buenas noticias y diversión, he vuelto al trabajo. Con muy pocas ganas, pero en cierta forma contenta de tener un sitio al que volver, como no dejan de recordarme por aquí.

–La nueva temporada de las series televisivas por las que siento interés ha comenzado de nuevo. Y en buena hora, porque me estaba quedando sin opciones. Aunque gracias al Obispo tengo en mi poder un remake de Galáctica que tiene muy buena pinta…

–Y aunque la nueva temporada ha empezado, hay series cuya emisión se paraliza hasta finales de mes, dejándome con las ganas en series como House o Prision Break, de lo mejor que he visto en los últimos tiempos. ¿Alguien sabe por qué?

–Al volver de mis vacaciones mi ordenador estaba cascado. Primero fue un problema con el Sistema Operativo, que solucioné con la ayuda de Fahss. después un problema con el antivirus, ya que los creadores consideraron que mi registro correspondía a un producto claramente mejorable y decidieron darme un upgrade en el mismo, de forma que tenía acceso a un programa más avanzado que, por desgracia, no tenía en mi ordenador, de forma que las actualizaciones no funcionaban. Un correo electrónico y una descarga rápida solucionaron el problema. Y cuando todo parecía arreglado descubrí que no, que uno de los pequeños inconvenientes que había detectad y dejado de lado seguí ahí, activo. Y es que no podía jugar al WoW. así que ayer or la noche tocó desinstalación y reinstalación del programita. Aún no sé si funciona, pero esta mañana tenía buena pinta…